PROPUESTA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA
Las causas de la inseguridad
alimentaria responden a múltiples factores: políticas
nacionales e internacionales que afectan al desarrollo agrícola, o al comercio;
fluctuaciones en los precios de los alimentos; pandemias como la malaria o la
tuberculosis; conflictos armados; o desastres naturales.
Según la Organización de Naciones Unidas (ONU)
la seguridad alimentaria en cifras se
pueden resumir:
- En el planeta 795 millones de personas viven con inseguridad alimentaria, 100 millones menos que hace diez años y 209 millones menos que hace 20.
- El primer Objetivo del Milenio solo lo han cumplido 63 países.
- La prevalencia de la desnutrición ha caído del 18% al 11% en los últimos diez años.
Los proyectos de seguridad alimentaria y
medios de vida presentados hasta los momentos, además de abordar los problemas
de producción, acceso e ingresos, ayudan a prevenir y anticipar futuros brotes
de desnutrición. Son proyectos
diseñados para impulsar la producción agrícola y la actividad de los mercados
locales, apoyar iniciativas micro-empresariales… En definitiva, mejorar el acceso de una comunidad vulnerable
a fuentes sostenibles de alimentos e ingresos.
Dentro de los planes estratégicos
que presenta la nación se pueden
mencionar que están estructurados desde varios aspectos:
Enfoque Integral:
Se plantea un enfoque integral en todas nuestras actividades para abordar las causas subyacentes y a largo plazo del
hambre y la desnutrición. Por ello, se deben coordinar las actividades
de seguridad alimentaria con
las de nutrición, agua y saneamiento y salud. La integración de los diferentes
ámbitos técnicos debe comenzar con el análisis y continuar durante toda la
ejecución y la evaluación de cada proyecto.
Participación de la Comunidad:
En todos los niveles y en todas
las fases se debe contar con la participación de la comunidad afectada y, desde
el inicio, se planificara la transferencia de la responsabilidad del proyecto a
dicha comunidad. Se identificaran los conocimientos y medios tradicionales de
gestión de crisis, para garantizar que las actividades de seguridad alimentaria que se pongan en marcha
sean apropiadas para esa comunidad.
De la emergencia a la autosuficiencia:
Las actividades de seguridad alimentaria
se inician en las primeras fases de una crisis, cuando la infraestructura y el
suministro de alimentos de una comunidad han resultado destruidos. Los esfuerzos pueden incluir en estos
casos la distribución de alimentos,
dinero en efectivo y otros artículos esenciales, para prevenir brotes de
desnutrición grave a corto plazo, y para asegurar que en el futuro se puedan
recuperar los cultivos y el ganado perdido. La importancia de las actividades de seguridad alimentaria deben tener en
cuenta: el clima, la geografía, los sistemas socioeconómicos, o las estructuras
políticas. Por ello, los programas deben ser diseñados para atender las
necesidades específicas de cada crisis y cada comunidad. Los proyectos, buscan promover la
autonomía alimentaria de las poblaciones más vulnerables, garantizando su
seguridad alimentaria a corto, medio y largo plazo.
Evaluación y seguimiento del estado de seguridad alimentaria
El seguimiento y la vigilancia permanente
de la seguridad alimentaria de la población es imprescindible, para prevenir o
reaccionar oportuna y adecuadamente ante una crisis alimentaria. Este
seguimiento se llevara a cabo mediante la recogida y el análisis permanente de
información sobre una serie de indicadores clave tales como:
- Los precios de alimentos básicos en el mercado local, ya que un incremento de los precios puede dificultar el acceso de la población a los productos necesarios para su subsistencia.
- El porcentaje de familias con muy escasas reservas de alimentos.
- El número de comidas al día que hace la familia.
- El porcentaje de familias que llevan varios días sin comer alimentos básicos
- También se pueden mencionar que existen otras estrategias que pueden solventar el hambre.
Ayuda alimentaria
En tiempos de crisis, cuando los
mercados están vacíos, la distribución de alimentos permite prevenir la
degradación del estado nutricional y de salud de las poblaciones afectadas, al
tiempo que se protegen sus medios de vida. La forma más adecuada de responder a
las necesidades alimentarias identificadas debe definirse teniendo en cuenta el
contexto político, social, cultural, económico, geográfico y de seguridad de la
población afectada. Una variante de la distribución de alimentos es el sistema
de alimentos por trabajo (Food for Work), que sigue el principio de distribuir
alimentos a cambio de que las familias beneficiarias realicen trabajos con
fines comunitarios, como la protección de una fuente natural de agua o la
reparación de una carretera.
La distribución
Consiste en la distribución física de
alimentos básicos, cuando la escasez de alimentos es global, o en la
distribución de vales de compra, cuando hay alimentos disponibles en el mercado
y se trata de un problema de acceso para ciertos grupos de población, por
razones económicas, físicas, sociales o políticas. En ambos casos, se potencia
la adquisición local de los alimentos para activar el mercado local.
¿Qué se distribuye?
Pueden ser alimentos frescos o
raciones secas. Entre otros: cereales, aceite o harina fortificada.
Ración seca
Las raciones se calculan en
función de los estándares internacionales para cubrir las necesidades
nutricionales. La llamada “ración seca” para cubrir las necesidades de una
familia de ocho miembros durante un mes, distribuida en Níger durante la crisis
alimentaria que asoló este país en el año 2005, se componía de: 50 kilos de
arroz, 25 kilos de frijoles y 8 litros de aceite. Sean cuales sean los
alimentos distribuidos es importante que estén adaptados a los hábitos
alimenticios de las personas.
La garantía de
la seguridad alimentaria implica un complicado proyecto sistemático que
requiere de perfeccionamiento coordinado en los sistemas de producción
cerealera, comercio y suministro, garantía de demanda social, economía y
ecología. Además, es necesario cambiar el modelo de desarrollo, mejorar la
distribución de recursos naturales, dando trato prioritario al modelo de
desarrollo agrícola de alto rendimiento, bajo coste, alta eficacia, baja
contaminación y buena calidad, de modo que se eleve el rendimiento de la tierra
cultivable. Para garantizar la seguridad alimentaria hay que persistir en el
camino del desarrollo coordinado y sostenible en los terrenos económico, social
y medioambiental, y aliviar y prevenir la contaminación de agua, tierras y costas,
y promover el aprovechamiento sostenible de los recursos. (Pueblo en Línea).
La soberanía alimentaria es un derecho
consagrado en la humanidad y todos los gobiernos del mundo deben de ser
coparticipe de promover una buena seguridad y soberanía alimentaria; estos
deben de estar incluidos en todos los planes y políticas de estado
para promover y garantizar la
erradicación del hambre en el planeta.
Licda. Laurimar Rojas C.I 15.563.371
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