Contribución de
la Seguridad Alimentaria en la Soberanía
Nacional.
Antes de iniciar el desarrollo de
cualquier tema debemos definir lo que es la seguridad alimentaria, y esto no es
más que las oportunidades que tiene toda
y cada una de las personas al acceder a alimentos seguros, nutritivos y en
cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos nutricionales y
preferencias alimentarias, y así poder llevar una vida activa y saludable, distribuyendo
de forma equitativa los alimentos de manera estable, que aseguren las
condiciones físicas y emocionales adecuadas para el desarrollo humano integral
y sustentable.
Mientras que la soberanía nacional se
define como todo derecho inalienable de una nación a definir y desarrollar
políticas agrarias y alimentarias apropiadas, dirigidas a impulsar la
producción local y nacional, respetando siempre la conservación de la
biodiversidad productiva y cultural, así como la capacidad de
autoabastecimiento y a su vez garantizar el acceso oportuno y suficiente de
alimentos a toda la población, es decir el poder que posee el pueblo de dirigir
actividades que mejoren su calidad de vida a través de las decisiones adecuadas
y acertadas tomada por los representantes y dirigentes de la nación. Una
política alimentaria nacional debe ser siempre una estrategia general de
nutrición con seguridad alimentaria para los hogares de todas las personas con
un objetivo central de garantizar el acceso a suficientes alimentos en cada
hogar y de esta forma satisfacer las necesidades de todos, debido a que la
alimentación es un derecho humano básico, donde todos y cada uno de nosotros debemos
tener acceso a ellos que sean sanos, nutritivos y culturalmente apropiados, en
cantidad y calidad suficiente para llevar una vida sana y completa, es por ello
que cada país debe declarar el derecho de acceder a estos y garantizar el
desarrollo del sector que los produce con el objetivo de asegurar este derecho
fundamental.
Se dice que una nación tiene soberanía
alimentaria cuando dicho país es capaz de priorizar la producción
agrícola local para alimentar a la población, garantizando el acceso de todos a
la tierra, al agua, y todos los recursos tanto naturales como monetarios para
subsistir y lograr subsanar sus necesidades, impulsando el derecho de los
campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder
decidir lo que quieren consumir, de igual forma impulsar el derecho de los Países a protegerse de las importaciones agrícolas y alimentarias
que no cumplan condiciones mínimas para ser consumidos y atenten contra la
salud e integridad de la población, y por ultimo sean garantizados y protegidos
los derechos de la población productora así como reconocido el importante papel
que desempeñan para lograr la producción agrícola , impulsando siempre un
comercio justo donde todas las partes sean beneficiados de forma equitativa.
Es por ello que la defensa
de la soberanía alimentaria se traduce en la capacidad de autoabastecimiento de
la población iniciando en lo micro representado por la unidad familiar,
posteriormente la localidad y por último a nivel macro representado por el país,
mediante el control del proceso productivo, de manera autónoma. A nivel local,
la soberanía alimentaria favorece el mantenimiento de una agricultura de
proximidad destinada prioritariamente a abastecer los mercados regionales y
nacionales. Los cultivos alimenticios y la agricultura familiar de pequeña
escala deben favorecerse, a causa de su mayor eficacia económica, social y
medioambiental, comparada a la agricultura industrial y las plantaciones de
gran escala donde trabajan de numerosos asalariados es decir a nivel macro con
fines económicos y no con el objetivo de satisfacer las necesidades inmediata
de un pequeño grupo poblacional como es el caso de familias.
NOHELYCAR
GONZALEZ.
